Encontrar tu sonido en un género tan
heterogéneo como el sludge no es demasiado difícil, ya que el no ser
un fenómeno de masas hace que los músicos se sientan libres de experimentar
como mejor les plazca, y eso es algo que los estadounidenses Rosetta
han sabido hacer, reflejando en su música una personalidad y productividad
que poco a poco les está haciendo ganar fama dentro del género.
Hace más o menos dos años nos sorprendían
con su debut “The Galilean Satellites”, el cual nos regalaba un
trabajo fresco que además de tener las típicas influencias del Sludge
incorporaba elementos del post-rock y ambientales, manteniendo en
parte el aire de oscuridad de algunas bandas del género (y digo en
parte porque, aunque no suena depresivo, si que suena asfixiante), además,
las letras tanto en este como en su anterior disco hablan de viajes
al espacio, y la idea de la soledad en el espacio infinito es una idea
devastadora. Fue bien recibido por crítica y público y ahora nos
llegaba recién salido del horno este “Wake-Lift”, trabajo el cual
da un paso más en su carrera.
“Wake-lift”
sigue conservando el espíritu de su hermano mayor, pero con un par
de diferencias que le hacen tener una personalidad diferente. Para empezar
está la producción, en la cual las guitarras suenan muy distintas
a como lo hacían en “The Galilean Satellites”, no siendo tan distorsionadas
y sí más limpias. La voz en esta ocasión suena más grave y afinada,
cosa que se puede notar desde el principio, gracias en parte a la producción
y a la mejora de su vocalista. Todos los instrumentos se escuchan muy
bien, así como los samplers aplicados con sutileza y precisión. Las
composiciones no son tan rockeras, siendo más calidas y ambientales
pero sin perder el espíritu de su anterior álbum.
Abre el telón “Red in tooth and claw”,
un tema de doce minutos lleno de muchas melodías, sin ser sobrecargadas
ni empalagosas, con muchos cambios de ritmo y unas composiciones muy
inteligentes y trabajadas. Especial mención a las guitarras, que como
ya digo, suenan brillantes y crean unos efectos muy cálidos y llenos
de matices.
Después le sigue “Lift”, canción
dividida en tres partes de cinco, tres y seis minutos respectivamente.
“Lift part 1” empieza con una pequeña intro y que va subiendo la
tensión poco a poco, especial atención a las melodías de mitad
de canción, donde una vez más se demuestra el increíble trabajo realizado.
“Lift part 2” básicamente son samplers muy calmados para dar paso
a la tercera parte, la cual se desarrolla de una forma más lenta
que las anteriores pero sin ser por ello más aburrida.
El plato fuerte lo da la magistral
“Wake”, la cual sin duda posee la atmósfera más atrayente del
disco, y la más trabajada en todos los sentidos, una ambientación
deslumbrante, baterías precisas, guitarras absorbentes… uno
de esos temas en los que tendrías que construir una academia de la
lengua española para que se dedicara exclusivamente a buscar adjetivos
que la definan.
Como penúltimo tema esta “Tement
noise”, catorce minutos de duración en el que básicamente repiten
las mismas notas de guitarra y los samplers, lo cierto es que puede
parecer aburrido, pero después de un par de escuchas se hace completamente
onírico y adictivo. Y para terminar, “Monument” da la campanada
final demostrando todas las cualidades que hacen grandes a las demás
canciones sin repetirse ni sonar empalagosa.
Rosetta resultan ser una joven promesa
del Sludge atmosférico, lo demostraron con su debut y ahora lo verifican
con vehemencia. Si te gusta el género no lo dudes. “Wake-Lift”
consiste simplemente en darle al play, tumbarte con los ojos cerrados
y flotar.
Puntuación: 88/100