A pesar de que el disco salió
hace más o menos un mes, considero oportuna una crítica ya que es
uno de los grandes del año, así que aprovechando nuestro regreso aquí
tenéis esta reseña.
Shining ya son conocidos dentro
de la escena, su cantante formó el grupo
en el año 1996, ellos fueron uno de los pioneros del depressive black
metal y han tenido una gran influencia dentro del género,
sobre todo sus dos primeros discos, en los cuales el sonido era mucho
más sucio debido en gran parte a la producción, realmente oscura y
fría, pero con su tercer disco, “III - Angst, Sjalvdestruktivitetens
emissaries”, la producción no era tan sucia, los instrumentos podían
escucharse mejor y tenía mucha más garra, aparte de que contaba con
una colaboración de lujo: Hellhammer, el épico batería. A parte de
que fue el primer disco donde usaron arreglos de órgano, este disco
tuvo la mejor formación de Shining y fue muy bien recibido, pero para
mí gusto es el peor de la banda, no por ello le resto mérito, pero
para mí no era suficiente. Después sacaron “IV-The Eerie Cold”
el cual iba por los caminos del anterior pero mucho más extremo,
con mayor presencia de teclados e incluso guitarras clásicas y donde
la voz de su cantante sonaba más desquiciada que nunca, una evolución
a mejor donde muestra sus grandes dotes cómo vocalista en el que es
el mejor disco de la banda junto a “II - Livets Andhallplats”, sin
duda dos grandes obras maestras. Cuando me enteré de que Shining iban
a sacar este “V-Halmstad” lo esperé con gran impaciencia, sobre
todo cuando la banda dijo que este iba a ser lo más oscuro que hubieran
grabado jamás. La espera se hizo larga, sobre todo cuando me enteré
del presunto suicidio de Kvarforth, aunque finalmente el disco llegó, y la espera mereció la pena.
Es difícil confirmar si realmente
este es el disco más oscuro de la banda, en mi opinión no lo es, pero
supongo que el tiempo lo dirá. “V-Halmstad” tiene bastantes novedades
y atractivas, la voz, que incluso es más desquiciada que en “IV-The Eerie Cold”, más
variada y con matices rrealmente innovadores, las guitarras acústicas y los pianos tienen aquí mucho más protagonismo que en anteriores
trabajos, siendo a veces ambos los protagonistas de la canción, las
guitarras suenan más rudas gracias a la producción, muy oscura pero
permite que todos los instrumentos se escuchen muy bien, cosa que se
agradece sobre todo en los solos, en la batería esta vez no está Hellhammer pero el trabajo del batería nuevo no desmerece en absoluto.
El primer corte, yttligare
ett steg naermare total jaevla utfrysning, empieza con un unos bestiales
y oscurísimos riffs que entran a saco de forma directa, y la voz pone en práctica sus dotes creando una atmósfera de desquicia que
te invita a autolesionarte sin tapujos, pero la masacre no durará mucho,
y de repente en menos de un minuto entran las guitarras clásicas con
el sonido de una fuerte tormenta, y es que en esta canción el instrumento
que prima es la guitarra clásica, ya que mientras en poco más de un
minuto las guitarras eléctricas desaparecen aquí ocupan casi los siete
minutos que dura, aunque en mi opinión es una duración que podría
haberse reducido a pesar de que en algunos momentos se intercalan con
las guitarras eléctricas.
El segundo tema, laengtar
bort fraan mitt jarreta, empieza con uno de los inicios más melancólicos
que he visto nunca, una guitarra clásica nos pone en atmósfera mientras
que un solo hace que se nos caiga el alma al suelo en el que es uno
de los momentos más majestuosos del disco, la canción avanza hacia
unos parajes más agresivos y con varios cambios de ritmo, mención
especial merece el solo final, no hay palabras para describirlo, hay
que escucharlo, aunque creo que si se hubieran ahorrado los dos minutos
finales de aburridas guitarras españolas hubiera sido muchísimo mejor.
Laat oss ta allt fraan
darandra Se diferencia mucho de los dos anteriores temas, siendo
más directo y con más cambios de ritmo, aunque quizá sus riffs no
estén tan trabajados, aunque nos brindan con el que es otro momento
digno de mención en el que se cuela sin previo aviso el llanto de una
mujer que, no sé si será una grabación real o una actuación, pero
es uno de los llantos más reales que he escuchado nunca en un medio
artístico (y con medio artístico no me refiero a la música, sino
también al cine y al teatro) acompañada de pianos y violines, puede
que sea un recurso un tanto tópico, pero resulta efectivo, Shining
no es una banda que sea recordada por tener unas trabajadísimas composiciones
técnicas (aunque ya demostraron que saben hacer canciones muy dinámicas
en cortes como por ejemplo “Vemodets arkitektur” de su anterior
disco) pero son efectivas como muy pocas.
Besvikelsens Dystra
Monotoni me resulta cuanto menos curiosa, lo digo porque el riff
principal es muy pesado y simple, tanto que lo primero que se me vino
a la cabeza fue rammstein, y aparte aquí prima también mucho más
la guitarra clásica como instrumento, y la voz de
suena tan sumamente caótica y desquiciada que a veces no consigue transmitir
nada, no es un mal tema ni mucho menos, pero en comparación con los
otros me gustó mucho menos.
Attiosextusenfyrahundra
es un tema solo de piano, muy bueno además, que abre paso a
neka morgondagen, con el que finaliza el disco, con riffs poderosos
y oscuros, muchos cambios de ritmo y un juego que aunque no es tan bueno
como el del segundo tema, es bastante efectivo, ¿y qué decir del final?
Impresionante.
Lo han vuelto a hacer, Shining
han vuelto a salirse trayendo uno de los mejores discos del año, no
es tan bueno como “IV-the eerie cold” o “II - Livets Andhallplats”,
pero si que es mejor que los dos otros, lo cierto es que le recomendaría
este disco a cualquier amante del metal, ya que aparte de tener atmósfera
y emoción trae unas composiciones muy trabajadas y mucha fuerza, así
que ya lo sabéis.
Puntuación: 90/100