
Mejor disco de 1983
Bueno, pues ha ganado Metallica, tras una larga e igualada votación
donde este Kill em All y Holy Diver de Dio se han repartido los votos.
De Metallica resulta difícil contar algo nuevo a estas alturas porque
todo el mundo ha escuchado sus discos y ha leído sus anécdotas, y la
mayoría los han crucificado por el bajón musical (que no económico) que
sufrieron en los '90. Kill em All fue su primer album y revolucionó
toda una escena ya que fue uno de los primeros discos de lo que poco
después se conocería como Thrash Metal y sería el subgénero dominante a
finales de los 80 en terreno metálico. Para muchos, inventores del
Thrash Metal, para mí, sólo pioneros. Sí que es cierto que quizás Kill
em All es el primer album de Thrash Metal puro y duro, si es que no
consideramos que discos como "Black Metal" o "Welcome to Hell" sean
100% pertenecientes a este sonido. De todas formas el mérito que se les
otorga a Metallica en todo esto es un tanto excesivo, tuvieron la
suerte de ser los primeros en grabar disco, aunque por aquel lejano
1983 ya había varias bandas, a la postre colosos del Thrash, lanzando
demos y engendrando temas que pasarían a formar parte de sus discos
clásicos. Tal es el caso de grupos como Metal Church, Overkill, Exodus,
Slayer o Anthrax, bandas que nos suenan a todos y que fueron coetáneos
del grupo que nos ocupa en la creación del Thrash.
Todas estos grupos, y Metallica no eran menos, se veían fuertemente
influidos por la avalancha de bandas procedentes de la NWOBHM y del
Punk/HC, estilo este último al que se le tiene muy a mal entre muchos
supuestos aficionados al metal pero que ha sido un eje básico a la hora
de forjar todo el metal extremo, géneros como el Grindcore, Black Metal
o el propio Thrash le deberían estar eternamente agradecidos. De hecho
grupos como Mötorhead o Venom son los primeros en incoporar influencia
punk a su musica heavymetalera, dotando a ésta, gracias a dicha fusión,
de una dureza y desenfreno impropias para la época. Ya digo que Metallica
no son ajenos a todo esto, y de hecho la creación de la banda se ve
impulsada por la admiración que los LPs de grupos procedentes de
Inglaterra como Diamond Head, Blitzkrieg o Raven suscitaban en James
Hedfield y Lars Ulrich. Vaya que si les gustaba la NWOBHM, la prueba son
los posteriores plagios (u homenajes, que diría algun hipócrita) que se
marcaron en algunos de sus temas de grupos desconocidos del movimiento,
pero eso ya es otra historia.
Los dos personajes anteriormente mencionados junto con Cliff Burton y
Kirk Hammet fueron los encargados de grabar este disco. Músicos a la
postre conocidísimos, algunos han sido sobrevalorados e inflados como
instrumentistas de una manera escandalosa, caso de Lars Ulrich y Cliff
Burton. Algo parecido ha pasado con Kirk Hammet en su labor como
guitarrista, por entonces era un prometedor alumno de Satriani que pese
a su técnica nunca llego a prodigarse mucho en la labor compositiva, ni
en este ni en posteriores trabajos. Como quinto miembro habría que
nombrar a Dave Mustaine, otro viejo conocido y miembro original del
grupo, que saldría de mala manera y muy enfadado con el resto de la
banda muy poco tiempo antes de grabar Kill em All, enfado que aún
perdura y hace que Dave no deje de despotricar contra el grupo
siempre que tiene ocasión, cosa por otra parte lógica, si tenemos en
cuenta el poco reconocimiento que Metallica le han dado pese a dejar
las arcas del grupo repletas de material que estos usarían en sus
primeros lanzamientos. En éste, sin ir mas lejos, es gran culpable de
varias de las composiciones.
Los temas son de sobra conocidos por todos, pues algunos varios años
después llegarían a sonar en cualquier garito de pachanga que se
precie, siempre que Enter Sandman y Master of Puppets lo permitiesen;
"Whiplash" y "Metal Militia" son los temas mas thrashers del disco, y
también los mejores sin lugar a dudas, de hecho son de los temas más
thrashers que llegarían a componer Metallica en toda su carrera. Otros
están más cerca del sonido de la NWOBHM, caso de canciones como "Jump
in the Fire" o "No Remorse" (aunque la parte final de ésta es realmente
thrasher). La decisiva aportación del Punk queda clara al escuchar
"Motorbreath" y "Phantom Lord", eso sí, son los temas más mediocres del
disco, con permiso del sobrevalorado solo de bajo que se marca Burton
en "Pulling Teeth".
Quedan por comentar las canciones más famosas del redondo, y
curiosamente las que guardan un sonido más representativo de lo que han
sido Metallica como grupo en líneas generales. Entre ellas están la
añeja y pegadiza "Hit the Lights", la ambiciosamente compuesta "The
Four Horsemen" (apodo que se ganarían a posteriori, gracias a esta
pieza, que es de lo mejor del disco) y la archiconocida "Seek &
Destroy", cuyos riffs iniciales ya son algo mítico dentro del Heavy
Metal. Mencionar también las buenas versiones de "I am Evil" y
"Blitzkrieg" que se incluían en la primera edición del disco.
En resumen, uno de los pilares ineludibles del Thrash y el Heavy Metal
en general, Metallica fueron uno de los primeros en fundir una serie de
influencias que darían paso a un género tan excelso como el Thrash,
género del que, dicho sea de paso, Metallica no me parecen ni mucho
menos una de sus mejores bandas, a excepción quizás del genial disco
"...And justice for all".
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